La retención por varias horas que sufrió el pasado jueves santo el alcalde de Matamoros, José Alberto Granados Favila, junto con el largo interrogatorio del que fue objeto y la cancelación de su visa y la de al menos 13 de sus acompañantes y colaboradores, dista mucho de haber sido una “inspección de rutina”, como sostiene públicamente el edil morenista.
Al presidente municipal y a sus acompañantes los interrogaron ocho agentes estadounidenses del CBP, del Homeland Security, de la DEA y del FBI, durante 14 horas en una oficina de la Puerta de entrada de Brownsville, Texas, y tras negarles el acceso a Estados Unidos, les dijeron que no podían ingresar a su país por trabajar en el “Ayuntamiento de Matamoros, que para nuestro gobierno es una organización criminal y terrorista”.
Redacción.










Deja una respuesta