Gabriel Acevedo
Mientras Oaxaca vive una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años, hay una ausencia que grita más fuerte que cualquier discurso oficial: la del gobernador Salomón Jara Cruz.
Tras el descarrilamiento del Tren del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec en Nizanda, Asunción Ixtaltepec, que dejó muertos, decenas de heridos y familias devastadas, surge una pregunta que nadie en el gobierno estatal ha querido responder:
❓ ¿Dónde está el gobernador?
La respuesta es tan simple como indignante:
Salomón Jara no está en Oaxaca.
De acuerdo con información que circula ampliamente, se encuentra de vacaciones en Estados Unidos, acompañado de su familia, mientras su estado enfrenta dolor, caos y abandono.
🏚️ NI EN EL LUGAR, NI CON LAS VÍCTIMAS
En Nizanda no hubo presencia del mandatario.
No hubo recorrido.
No hubo acompañamiento.
No hubo consuelo para las familias.
Solo silencio y ausencia, justo cuando se requería liderazgo, sensibilidad y responsabilidad política.
⚠️ GOBIERNO DE POSTALES, NO DE EMERGENCIAS
Mientras los heridos denuncian abandono médico en hospitales del IMSS y las familias buscan respuestas, el gobernador optó por no interrumpir su descanso, enviando el mensaje más claro y cruel posible: Oaxaca no es prioridad.
🗣️ LA AUSENCIA TAMBIÉN ES RESPONSABILIDAD
En momentos de tragedia, no estar también es una forma de gobernar. Y en este caso, gobernar desde la lejanía, desde el extranjero y desde el silencio, es una falta grave.
Porque cuando un estado llora, su gobernador no debería estar de vacaciones.
📌 Oaxaca exige saber:
- ¿Por qué no estuvo en el lugar de los hechos?
- ¿Quién dio la orden de que no apareciera?
- ¿Por qué el dolor de las víctimas fue menos importante que un viaje personal?
La tragedia del tren dejó muertos y heridos.
La ausencia del gobernador dejó indignación.
