🚨🔥 DEL DESCARRILAMIENTO AL ABANDONO: EL GOBIERNO FEDERAL Y EL IMSS LE DAN LA ESPALDA A LOS HERIDOS DEL TREN INTEROCEÁNICO 🔥🚨

Gabriel Acevedo

La tragedia del Tren Interoceánico no terminó en el barranco de Nizanda. Continuó —y se agravó— en los pasillos del IMSS de Matías Romero y Salina Cruz, donde lesionados denuncian haber sido echados a la calle, sin diagnóstico, sin estudios y sin atención médica digna. El Estado falló dos veces: primero en la seguridad y después en la salud.

Mientras el gobierno federal presume obras “emblemáticas”, los pasajeros heridos acusan que el IMSS los dio de alta de forma irresponsable, aun cuando presentaban dolores severos, imposibilidad para caminar y posibles fracturas. No hubo tomografías, no hubo seguimiento, no hubo humanidad.

🗣️ “ASÍ SIN MÁS, ME CORRIERON”

Un lesionado lo resume con crudeza:

“Me dieron de alta así sin más, sin un solo papel, sin diagnóstico y sin hoja de egreso. Me dieron una receta que ni siquiera tenían para surtir. Me mandaron a mi casa sin saber si tenía una fractura o algo peor, sin poder caminar”.

No es un error administrativo. Es negligencia.

🏥 ALTAS MÉDICAS PARA MAQUILLAR CIFRAS

Los testimonios apuntan a un patrón: dar de alta rápido para bajar números, para que la tragedia deje de incomodar políticamente. El mensaje es claro: no importan los heridos, importan las estadísticas.

⚠️ EL “SEGURO DE VIAJERO”, UNA FARSA

El supuesto seguro incluido en el boleto quedó exhibido como una simulación. En la práctica, no garantiza atención, no cubre estudios y no protege a las víctimas. Sirve para el discurso, no para la realidad.

🏛️ DISCURSOS ARRIBA, INDIFERENCIA ABAJO

Mientras desde el centro del país se habla de prioridades y acompañamiento, en Oaxaca los lesionados fueron abandonados por el sistema de salud mexicano, el mismo que el gobierno federal asegura haber “transformado”. La transformación, para las víctimas, fue quedar solos.

🚫 OBRA EMBLEMA, ESTADO AUSENTE

El Tren Interoceánico hoy no solo carga con muertos y heridos, sino con una verdad incómoda: cuando el proyecto falla, el gobierno se lava las manos; cuando la gente sufre, el IMSS cierra la puerta.

Las preguntas ya no admiten evasivas:

¿Quién responde por las secuelas físicas? ¿Quién pagará los tratamientos? ¿Quién se hará responsable del abandono médico?

Porque descarrilar un tren es grave.

Pero abandonar a los heridos es imperdonable.

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