Por / Gabriel Acevedo
El titular de la Consejería Jurídica del gobierno de Oaxaca, Geovany Vásquez Sagrero, aseguró que gracias a la Cuarta Transformación “el pueblo tiene el poder” para elegir jueces y magistrados, e incluso para revocar mandatos y evaluar a sus gobernantes 🗳️.
Palabras grandilocuentes que contrastan brutalmente con la realidad de Oaxaca:
- Mientras se hablaba de “restituir el poder al pueblo”, en municipios como Santiago Amoltepec se asesinó a ciudadanos, se detuvo arbitrariamente a líderes comunitarios y se manipuló la elección municipal 🔫⚰️🚨.
- En la Sierra Sur, la violencia política y la intervención del gobierno han permitido que se impondrán autoridades a punta de amenazas y detenciones ilegales, lejos de cualquier participación democrática.
- La seguridad y gobernabilidad en Oaxaca siguen siendo un lujo que los pueblos originarios y comunidades rurales no tienen; la impunidad reina y los discursos oficiales solo buscan llenar de humo la gestión de Salomón Jara 🌫️.
Mientras Vásquez Sagrero elogiaba la “recuperación de la rectoría energética” y la participación del pueblo en la historia de México ⚡🇲🇽, la administración estatal demuestra con hechos que no garantiza justicia, seguridad ni libertad política, sobre todo en los municipios controlados por caciques y estructuras clientelares.
Oaxaca no necesita discursos; necesita resultados concretos: gobernabilidad real, respeto a los derechos de las comunidades y el cese de la violencia política que en muchos casos está ligada directamente al aparato gubernamental.
En otras palabras: la Cuarta Transformación que proclama el gobierno de Salomón Jara no ha llegado a los pueblos, y el poder que tanto presumen sigue secuestrado por la corrupción y la impunidad 🔴💀.
