Said Angulo
Las fuertes lluvias registradas en las últimas horas mantienen a Oaxaca bajo alerta, luego de que tormentas intensas comenzaran a provocar inundaciones, deslaves y severas complicaciones viales en distintas regiones del estado.
Colonias anegadas, calles convertidas en ríos y fallas en el drenaje urbano volvieron a exhibir la fragilidad de una infraestructura que cada temporada colapsa ante las precipitaciones. Protección Civil pidió extremar precauciones, mientras crece la preocupación por posibles afectaciones mayores durante las próximas horas.
En municipios de Valles Centrales, la Costa y la Sierra Sur ya se reportan encharcamientos severos, caída de árboles y circulación complicada en carreteras. Ciudadanos denunciaron en redes sociales que muchas vialidades quedaron prácticamente intransitables tras apenas unas horas de lluvia, evidenciando años de abandono, falta de mantenimiento y obras públicas deficientes.
El temor también aumenta en comunidades vulnerables donde el riesgo de deslaves y desbordamientos mantiene en alerta a cientos de familias.
El panorama se vuelve todavía más delicado debido a la combinación de lluvias, bloqueos y caos vial provocado por las movilizaciones sociales en Oaxaca. Mientras autoridades insisten en llamados preventivos, la ciudadanía enfrenta una mezcla peligrosa de saturación urbana, emergencia climática y falta de respuestas efectivas.
Cada tormenta deja la misma pregunta en el aire: ¿cuánto más puede resistir Oaxaca antes de que el colapso deje de ser momentáneo y se vuelva permanente?









Deja una respuesta