En un rincón de las paradisíacas costas de Oaxaca se encuentra la playa Agua Blanca, una joya escondida que deslumbra por sus pozas de aguas cristalinas que se forman entre las rocas cuando baja la marea y por su oleaje sereno.
Se ubica a tan solo 30 kilómetros (menos de media hora) de Puerto Escondido y aquí la tranquilidad es la protagonista, ya que puedes dar un paseo por su extensa playa casi desierta, relajarte en una hamaca o bajo una palapa, mientras tomas un agua fresca de coco o deleitarte con un festín de mariscos recién preparados en los pequeños restaurantes frente al mar.
El platillo especial en esta playa es el pescado a la talla, asado a la leña y con una sazón que nunca olvidarás.
También, encontrarás pescadores que al momento abren algunas almejas y sólo le agregan limón y sal para que pruebes el sabor autentico del mar.
La belleza de esta playa virgen radica en su paz donde la naturaleza dicta el ritmo. Podrás nadar en tranquilidad o practicar el bodyboard, mientras que el atardecer pinta el cielo de colores dorados y rosados creando un espectáculo visual.
Este destino en el municipio de Santa María Tonameca es ideal para los viajeros que buscan alejarse del estrés y estar en un espacio lleno de relajación.
Agua Blanca es una playa con mar abierto; sin embargo, hay salvavidas por cualquier percance. Se te recomienda visitar de marzo a diciembre porque durante esa temporada los pescadores se van a las orillas del mar a recolectar producto, por lo que podrás saborear de un ceviche fresco preparado con pesca del día.
