Mientras que en algunos estados de México los narcocorridos están prohibidos y el gobierno de Estados Unidos retira las visas a los artistas que se atreven a interpretarlos, en el territorio estadunidense se cantan abiertamente en bailes masivos, en una industria que deja millones de dólares en ganancias.
La administración de Trump tiene en la mira a los cantantes bélicos, muestra de ello es el caso de Los Alegres del Barranco, a cuyos integrantes del grupo les retiraron la visa tras el escándalo ocurrido durante uno de sus conciertos en Jalisco.
En dicho evento, el grupo musical interpretó la canción El Dueño del Palenque en la que se proyectaron imágenes del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
Estos eventos son abarrotados por mexicanos, México-americanos, afroamericanos e incluso asiáticos que se han contagiado de los acordes de canciones que narran las historias de líderes criminales como El Mencho o Joaquín El Chapo Guzmán, cofundador del Cártel de Sinaloa; y de otros capos.
Redacción.











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