El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, anunció con bombo y platillo que se someterá a la revocación de mandato, pero críticos aseguran que se trata de una farsa para simular democracia y desviar la atención de su fallido gobierno.
Promete ser el “primer gobernador” en someterse al juicio del pueblo… pero él mismo impulsó la reforma que le permite controlar todo el proceso: desde la recolección de firmas hasta la propaganda.
Jara, que ha sido duramente señalado por su autoritarismo, opacidad y represión encubierta, ahora intenta compararse con casos como el de Ulises Ruiz, para presentarse como diferente, cuando muchos lo acusan de perseguir a críticos y proteger a corruptos.
“Si el pueblo dice que ya no, me voy a Betaza”, dijo con cinismo, mientras en las calles crecen los reclamos, los abusos viales y la inconformidad social.
¿Revocación real o teatro político? El tiempo lo dirá, pero para muchos, Jara está jugando con el pueblo para mantenerse en el poder con legitimidad fabricada.
Gabriel Acevedo.










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