💥¡ESCÁNDALO MILLONARIO EN OAXACA!💥Salomón, bajo la lupa

La ASF desnuda el desastre financiero del gobierno de Salomón Jara: 55.8 millones volaron sin rastro, y los muertos siguen cobrando

Oaxaca vuelve a estar en la mira nacional por lo mismo de siempre: corrupción, impunidad y cinismo gubernamental. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) le metió lupa al manejo del dinero público en 2024 y lo que encontró en la administración de Salomón Jara Cruz es un verdadero cochinero.

Según el más reciente informe, 55.8 millones de pesos del gasto estatal están en el limbo. Dinero público que debió servir para educación, salud, agua o infraestructura, y que hoy simplemente no aparece o se usó sin justificar. La ASF no deja dudas: en Oaxaca se gasta como si no existieran reglas, ni controles, ni vergüenza.

Entre las observaciones, destacan pagos a trabajadores muertos en el IEEPO, un insulto a los docentes vivos que siguen esperando su salario a tiempo. También se detectaron obras “fantasma” del programa Proagua, donde el dinero se evaporó sin que haya una sola gota de agua nueva en las comunidades. Y por si fuera poco, sueldos inflados y pagos indebidos en el Cobao y los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), instituciones donde el influyentismo y la simulación se volvieron norma.

¿Cómo es posible que un gobierno que se autoproclama “honesto” repita las mismas mañas de los regímenes que tanto señala? Mientras el gobernador presume en sus conferencias la “austeridad republicana” y el “cambio verdadero”, sus dependencias hacen malabares para justificar los desvíos, los moches y los pagos fantasmas.

Y no se trata de un hecho aislado. Oaxaca se colocó en el lugar 15 nacional entre los estados con más dinero público sin aclarar. Un vergonzoso puesto que confirma lo que la gente ya sabe: la 4T oaxaqueña no es más que la vieja corrupción vestida de guinda.

La ASF ha exhibido una vez más lo que los oaxaqueños viven todos los días: instituciones saqueadas, funcionarios intocables y un gobernador que prefiere el discurso a la rendición de cuentas. ¿Dónde quedaron esos millones? ¿Quién se los llevó? ¿Y por qué nadie está en la cárcel?

Mientras tanto, en los hospitales faltan medicinas, en las escuelas los techos se caen y en los pueblos el agua sigue sin llegar. Pero eso sí, los “muertos” del IEEPO siguen cobrando, las obras se “inauguran” solo en papel y los funcionarios se siguen llenando los bolsillos.

El gobierno de Jara podrá seguir negando, pero los números de la ASF no mienten. Lo que Oaxaca enfrenta no es un simple error administrativo: es una muestra descarada de cómo la corrupción sigue viva, respirando dentro del corazón mismo de la 4T estatal.

💣 El dinero se fue, los culpables se esconden y el pueblo paga los platos rotos.

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