Por / Gabriel Acevedo
Mientras calles se caen a pedazos, el gobierno planea volar sobre la realidad
En Oaxaca, donde el asfalto es una ruina, los baches se cuentan por miles y el transporte público parece de otra era, el gobierno estatal y el municipal han decidido mirar hacia arriba… literalmente.
El gobernador Salomón Jara anunció con bombo y platillo la creación de un teleférico, similar al Cablebús de la Ciudad de México, como nuevo medio de transporte público y atractivo turístico. La ruta propuesta iría del Cerro del Fortín al Teatro Álvaro Carrillo, pasando por zonas clave de la capital oaxaqueña.
Mientras tanto, en tierra firme, el pueblo batalla día con día:
🚧 Calles destrozadas, sin mantenimiento.
🚌 Transporte público lento, obsoleto y saturado.
🚶 Peatones arriesgando la vida entre banquetas rotas y cruces peligrosos.
La promesa oficial es clara: mover “miles de personas” y detonar el turismo. Pero la pregunta que muchos se hacen es:
¿De qué sirve volar cuando el suelo se desmorona bajo nuestros pies?
El mandatario aseguró que no se tocará el espacio del Monumento a la Madre, al que llamó “símbolo de la resistencia ciudadana”. Paradójico, considerando que este mismo gobierno parece ignorar las verdaderas resistencias: la de los que luchan por vialidades dignas, rutas de transporte seguras y servicios básicos en funcionamiento.
🛑 ¿Prioridades desviadas?
Resulta evidente que el Gobierno Estatal prefiere gastar millones en un proyecto aéreo mientras en la tierra firme reina el caos vial. Oaxaca necesita un sistema de transporte funcional, moderno y eficiente, sí, pero comenzando por lo básico: calles transitables, rutas planeadas, y unidades dignas.
Porque hoy por hoy, subirse al transporte público es jugarse la vida.
Y aún peor, caminar por la ciudad también lo es.
🎯 Conclusión:
No se trata de estar en contra del progreso, sino de cuestionar si ese progreso responde a las necesidades reales del pueblo o solo a los caprichos del poder. En Oaxaca, antes de volar… hay que aprender a caminar sin tropezar con el abandono.







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