Said Angulo
El presidente municipal de Salina Cruz, Daniel Méndez Sosa, volvió a mostrar su total indiferencia ante la tragedia. Su único pronunciamiento sobre la muerte de Andrea Tamara en los separos municipales fue un mensaje vacío en Facebook: “Lamento profundamente el fallecimiento de una persona del sexo femenino”. Ni el nombre de la víctima, ni un compromiso serio, ni una pizca de humanidad. Así gobierna Salina Cruz: con cinismo y desdén.
Mientras el edil se esconde detrás de palabras huecas, la realidad es brutal: Andrea apareció muerta en la Comandancia Municipal, bajo custodia de una corporación plagada de abusos y corrupción. Y no es la primera vez: hace tres años, en esas mismas celdas, murió Abigail Hay Urrutia en circunstancias igual de sospechosas. Dos mujeres muertas en el mismo lugar solo confirman que los separos de Salina Cruz son un espacio de muerte y no de justicia. 🚔🔥
La gravedad del caso aumenta al recordar que Andrea había denunciado al excomisario Eloy Girón, señalado por tortura y abuso sexual contra una menor. Hoy su cuerpo sin vida se convierte en un símbolo del miedo y la impunidad que reinan en este municipio. En Salina Cruz, la justicia no existe: lo que existe es un gobierno municipal cómplice que le da la espalda a las víctimas. ⚠️
