Murió a los 88 años el papa Francisco, de nombre secular Jorge Mario Bergoglio, el máximo representante de la Iglesia católica, dando fin a un papado que inició en 2013 tras la renuncia de Benedicto XVI como líder religioso.
El argentino murió tras una serie de complicaciones de salud, siendo la más reciente una neumonía bilateral, la cual se sumó a padecimientos previos, entre ellos de cadera, dolores en la rodilla, operaciones e infecciones respiratorias.
Tras su deceso, el Vaticano debe alistar el respectivo Cónclave para designar al próximo líder de la Iglesia católica, como lo establece el protocolo.
El anuncio de su muerte fue hecho por el cardenal Kevin Joseph Farrell, Camarlengo a las 07:35 (tiempo de Roma), recordando que «el obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Dedicó toda su vida al servicio del Señor y de la Iglesia».
La oficina de prensa de la Santa Sede destacó, que en vida el Papa fue un fiel servidor de Jesucristo y que siguió su ejemplo ayudando a los menos favorecidos.
Problemas de salud del papa Francisco
Durante los últimos años de su vida, el papa Francisco enfrentó complicaciones por su condición respiratoria tras ser hospitalizado por una infección a mediados de 2023.
El pontífice padecía de diverticulitis, una enfermedad que puede infectar o inflamar el colon, y fue operado en el hospital Gemelli en 2021 para extirparle parte de éste.
A principios de 2023, dijo que la condición había regresado y que le estaba causando un aumento de peso, pero que no estaba demasiado preocupado. No dio más detalles.
También tenía un problema en la rodilla y alternaba el uso de un bastón y una silla de ruedas en apariciones públicas, de las cuales varias tuvieron que ser canceladas debido al estado de salud del pontífice.
Redacción











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