Durante los años 70, un eclipse total de sol atrajo a científicos, viajeros y curiosos a esta región. Entre ellos, grupos de jóvenes influenciados por la contracultura hippie descubrieron Zipolite, una playa virgen y apartada. En ella pudieron disfrutar del sol y el mar sin ropa, estableciendo así una tradición que perdura hasta hoy. Esta práctica se consolidó con el tiempo y atrajo a visitantes de todo el mundo, convirtiendo a Zipolite en un referente del nudismo en Latinoamérica.
Reconocimiento oficial y atracciones turísticas
Aunque la práctica nudista en Zipolite existía desde hace décadas, fue hasta 2016 cuando el ayuntamiento de San Pedro Pochutla la declaró oficialmente una playa nudista, lo que la posicionó como la primera y única con este estatus en México.
Más allá del nudismo, Zipolite ofrece diversas actividades para quienes buscan una experiencia inolvidable. Sus aguas son ideales para el surf y la pesca, mientras que sus alrededores brindan opciones como caminatas por la selva, excursiones en bote y visitas a comunidades cercanas como Mazunte y San Agustinillo. Al caer la noche, la atmósfera bohemia se hace presente con música en vivo, fogatas y un ambiente relajado en sus numerosos bares y restaurantes.
Zipolite es mucho más que una playa nudista; es un punto de encuentro para viajeros de todas partes del mundo que buscan libertad, belleza natural y un escape del ritmo acelerado de la vida urbana. La playa también alberga eventos como el Encuentro Nudista de Zipolite, que cada año reúne a miles de personas en una celebración de la diversidad, el respeto y la aceptación corporal.
Redacción.
