Por / Gabriel Acevedo
En medio de un Oaxaca que encabeza cifras rojas en violencia contra las mujeres, la diputada Cony Rueda lanzó un exhorto que, en cualquier estado que se tome en serio la seguridad de sus niñas y jóvenes, sería ley de vida: garantizar que las escuelas sean espacios libres de violencia de género.
La propuesta, aprobada por el Congreso local, va dirigida a todo el aparato educativo oaxaqueño: la SEP estatal, el IEEPO, el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes y la Coordinación de Educación Media Superior y Superior. El llamado es claro: prevenir, atender y erradicar la violencia que sufren las mujeres dentro de las aulas.
Rueda puso sobre la mesa medidas concretas:
- Estrategias integrales contra la violencia escolar.
- Información clara y directa a estudiantes sobre cómo denunciar, dónde recibir atención y cómo exigir sanciones.
- Campañas que dejen de ser carteles olvidados en una pared y realmente lleguen a las y los alumnos.
“Las mochilas de las niñas deben estar llenas de sueños, no de miedos”, advirtió la legisladora.
El mensaje suena bien… pero en un estado donde la violencia machista no se queda fuera de las aulas, las palabras ya no bastan. Mientras el gobierno responde con programas “de papel” y cifras maquilladas, la realidad es que muchas niñas y adolescentes siguen aprendiendo a convivir con el miedo antes que con la libertad.
En Oaxaca, la escuela debería enseñar a sumar, no a sobrevivir.











Deja una respuesta