Por Gabriel Acevedo | HENDIRECTO
«No tenemos una varita mágica». Con esa frase, Mario Mendoza, director de Agencias Municipales del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, resumió uno de los mayores desafíos de la administración encabezada por Ray Chagoya: la falta de recursos para responder a las necesidades de cientos de colonias que diariamente exigen servicios básicos, infraestructura y seguridad.
Durante una entrevista para H en Directo en Corto, el funcionario defendió el trabajo que realiza la Dirección de Agencias Municipales, aseguró que existe atención permanente a las colonias y negó categóricamente que haya favoritismos políticos en la distribución de obras o apoyos.
Sin embargo, entre sus respuestas también quedaron planteadas varias preguntas que inevitablemente surgen cuando se contrasta el discurso institucional con la realidad que viven muchos habitantes de Oaxaca de Juárez.
Un gobierno que dice recorrer las calles
Mendoza sostuvo que la política del Ayuntamiento es ser un «gobierno de territorio y no de escritorio», recorriendo diariamente agencias, barrios y colonias para conocer de primera mano las necesidades ciudadanas.
Según explicó, las principales solicitudes siguen siendo las mismas desde hace años:
- Alumbrado público.
- Poda de árboles.
- Bacheo.
- Limpia.
- Mayor presencia de la policía.
Afirmó que, en promedio, las solicitudes reciben respuesta en un plazo de tres a cinco días.
La pregunta inevitable es otra: si los tiempos de respuesta son realmente tan cortos, ¿por qué continúan acumulándose las denuncias ciudadanas sobre calles destruidas, luminarias apagadas o colonias que aseguran sentirse abandonadas?
El presupuesto sigue siendo el gran límite
Quizá una de las respuestas más sinceras de la entrevista llegó cuando reconoció que el dinero simplemente no alcanza.
El funcionario aceptó que existen necesidades relacionadas con agua potable, energía eléctrica, banquetas, drenaje y muros de contención que no pueden resolverse de inmediato.
Incluso admitió que la Dirección de Agencias Municipales ni siquiera administra directamente un presupuesto operativo, ya que los recursos son ejercidos por otras áreas del Ayuntamiento.
Ese reconocimiento deja otra interrogante importante:
¿Puede una dirección convertirse realmente en el vínculo entre la ciudadanía y el gobierno cuando depende financieramente de otras oficinas para atender las demandas que recibe todos los días?
¿Favoritismos? La respuesta fue un no rotundo
Uno de los momentos más delicados de la entrevista fue cuando se le planteó el señalamiento que realizan algunos agentes municipales y representantes vecinales sobre una supuesta distribución desigual de recursos.
Mario Mendoza respondió sin titubeos.
Negó que existan privilegios para determinadas agencias y aseguró que la instrucción del presidente municipal Ray Chagoya es atender a las trece agencias municipales con criterios de equidad, considerando únicamente el tamaño de su población y sus necesidades.
Sin embargo, la percepción ciudadana suele construirse con hechos visibles más que con declaraciones.
Si algunas colonias reciben obras constantemente mientras otras esperan durante años, el debate sobre la equidad seguirá abierto, independientemente de la postura oficial.
Una confesión poco común
A diferencia de otros funcionarios que suelen hablar únicamente de logros, Mendoza reconoció sentirse «insatisfecho».
Aceptó que todavía existe una enorme deuda con muchas colonias porque los recursos y el tiempo simplemente no alcanzan para atender todas las solicitudes.
Es quizá la declaración más honesta de toda la entrevista.
Aunque inmediatamente después insistió en que prácticamente todas las colonias cuentan con al menos una acción realizada por el Ayuntamiento.
La cuestión es evidente:
¿Una acción basta para cambiar la percepción de abandono que expresan numerosos vecinos?
¿Operación política o trabajo social?
Otro tema inevitable fue el papel de las agencias municipales durante los procesos electorales.
Diversos sectores han señalado históricamente que estas estructuras terminan convirtiéndose en espacios de operación política.
Mario Mendoza rechazó esa idea.
Aseguró que el trabajo de su Dirección no distingue colores partidistas y que la única prioridad es resolver las demandas de la población.
No obstante, la confianza ciudadana no se construye únicamente con declaraciones. También depende de la transparencia en la asignación de recursos, la publicación de resultados medibles y la posibilidad de que cualquier ciudadano pueda verificar cómo y dónde se ejercen los recursos públicos.
La verdadera prueba está en las calles
La entrevista dejó claro que el Ayuntamiento reconoce limitaciones financieras y administrativas, pero sostiene que trabaja todos los días para atender a las colonias.
También dejó claro que la ciudadanía será quien tenga la última palabra.
Porque más allá de informes, estadísticas o conferencias de prensa, la evaluación del gobierno municipal ocurre todos los días frente a una lámpara que funciona… o permanece apagada.
Frente a una calle reparada… o llena de baches.
Frente a una patrulla que llega… o nunca aparece.
Y esa es una evaluación que ningún discurso puede sustituir.
En HENDIRECTO seguiremos preguntando. Porque la rendición de cuentas comienza cuando las respuestas también invitan a pensar.









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