📰 Después «D»…Oaxaca ya tocó fondo

Por / Gabriel Acevedo

Y los responsables tienen nombre y cargo.
Mientras el pueblo sigue sobreviviendo entre el abandono, la miseria y el cinismo político, los gobiernos estatal y municipal se revuelcan en su propia incompetencia.
Prometieron cambio y progreso, pero lo único que entregan son obras podridas, decisiones torpes y mentiras descaradas.
Ya basta de disfrazar la ineficacia de “transformación”. Lo que hay en Oaxaca es corrupción con licencia oficial.

🚧 La “supercarretera” del engaño

La Supercarretera Barranca Larga – Ventanilla es un monumento al fraude.
Inaugurada a la carrera, todavía inconclusa y en ruinas, parece más un camino de guerra que una vía moderna.
Baches, hundimientos, deslaves… y aún así tienen el descaro de cobrar uno de los peajes más caros del país.
¿Y quién paga los platos rotos? El ciudadano.
Los maestros de la Sección 22 la tomaron por justa indignación, porque nadie debería pagar por arriesgar la vida en una carretera que se desmorona.
Esa es la “obra estrella” de quienes gobiernan Oaxaca: una farsa de concreto, símbolo de corrupción y desvergüenza.

💩 Ray Chagoya y su “mega” desastre

El presidente municipal Ray Chagoya cree que gobernar es subir videos y posar frente a una revolvedora.
Su “Mega Plan de Bacheo y Reencarpetamiento” no es más que una tomadura de pelo monumental.
Hacer bacheo en temporada de lluvias es como intentar tapar un socavón con saliva.
Error técnico, desperdicio millonario y prueba viva de que en su ayuntamiento reina la improvisación y la soberbia.
Oaxaca de Juárez no necesita bacheo: necesita un gobierno que sepa lo que hace.
Pero Chagoya parece más ocupado en la foto que en el pavimento.
Gobernar no es espectáculo, es responsabilidad. Y a este edil, la ciudad le quedó enorme.

💊 El crimen silencioso del Gobierno de Salomón Jara

Si hay algo más repugnante que un político mentiroso, es un político que miente con vidas de por medio.
El gobierno de Salomón Jara presume inversión en medicamentos oncológicos, mientras pacientes con cáncer en Oaxaca suplican por un tratamiento y reciben medicinas caducadas.
Eso no es un error administrativo: es un crimen disfrazado de burocracia.
Hablan de “porcentajes de abasto” como si los números curaran, cuando lo único que abundan son excusas y promesas vacías.
La realidad es brutal: mujeres con cáncer de mama abandonadas, familias arruinadas y hospitales sin insumos.
Y mientras tanto, el gobernador sonríe ante las cámaras, vendiendo un cuento de eficiencia que solo existe en sus discursos.
Esa sonrisa, señor Jara, pesa más que cualquier mentira, porque se sostiene sobre el dolor de su gente.


⚠️ Después «D»

Oaxaca no está dormido, está harto.

Harto de gobiernos sordos, de funcionarios que se sienten virreyes y de promesas huecas.
El pueblo no quiere discursos, quiere resultados.
Y si no pueden con el encargo, que se quiten.
Porque Oaxaca no necesita más administradores del desastre, necesita líderes con valor, con decencia y con la vergüenza suficiente para mirar a su pueblo a los ojos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *