✍️ Por / Moisés MOLINA
Este artículo resultará especialmente interesante para quienes estén por cursar, estén cursando o hayan cursado la licenciatura en Derecho, así como para sus padres, amigos o familiares. 👨🎓👩🎓
Pretende también ser una gentil invitación a directivos con poder de decisión en las universidades, facultades y escuelas de Derecho 🎓, para fortalecer, repensar, rediseñar, adecuar, complementar o redimensionar los planes y programas de estudio de la disciplina, en función del tipo de abogados que ahí se pretendan formar. ⚙️📚
El profesor Rodolfo Vázquez sugiere tres preguntas clave en este sentido:
1️⃣ ¿Qué concepción del Derecho se quiere enseñar? (Porque lo que se entiende como “Derecho” depende de diferentes perspectivas).
2️⃣ ¿Cuál es la metodología o los caminos adecuados y coherentes para el estudio de la concepción elegida?
3️⃣ ¿Qué objetivos se esperan alcanzar en los estudiantes de acuerdo con esa concepción y esa metodología? 🤔
A partir de ello, se proponen tres modelos principales:
1️⃣ Formalista o positivista ortodoxo.
2️⃣ Funcionalista o crítico realista.
3️⃣ Argumentativo y democrático.
⚖️ Modelo formalista o positivista ortodoxo
Si el modelo que se pretende aprender o enseñar del Derecho es el puramente normativo, se entenderá al Derecho como un sistema de normas que se aplican incluso por la fuerza, donde la ley prima entre las demás fuentes del Derecho, separado de la moral en su aplicación.
En este modelo, no existen lagunas ni antinomias; la labor de los jueces se limita a la aplicación lógica y mecánica de las normas. Por ello, los planes de estudio suelen calcar el diseño del sistema jurídico con sus Constituciones, leyes y códigos. 📜⚙️
⚔️ Modelo funcionalista o crítico realista
Si la escuela adopta este modelo, sus planeadores deben conocer a fondo los Critical Legal Studies, una corriente contemporánea que considera al Derecho no solo en el plano normativo, sino también en el político y sociocultural.
Este enfoque entiende el Derecho como instrumento de acción y activismo frente al status quo. Defiende la dimensión histórica y social del Derecho, su interacción con disciplinas como la economía o la sociología, y reconoce las lagunas que deben ser resueltas con criterios no solo formales, sino también políticos y sociales. 🌎📖
Las instituciones que abrazan este modelo se convierten en espacios de debate libre y de intensa discusión política 🗣️🔥. La teoría del Derecho, la filosofía jurídica y la historia se enseñan de forma integrada para desarrollar en los estudiantes sentido de responsabilidad y compromiso social. ✊
🗳️ Modelo argumentativo y democrático
Finalmente, si la opción elegida es la argumentativa y democrática, el Derecho se concibe como argumentación: una técnica para resolver problemas jurídicos y sociales mediante razones y justificaciones. 💬⚖️
La formación del estudiante complementa el estudio jurídico con la moral y la política, buscando siempre la justicia, pero justificando racionalmente las decisiones. Este modelo promueve la autonomía personal, la dignidad humana, la igualdad y la no discriminación. ✨
Por ello, tiene un fuerte componente en derechos humanos y su defensa como base de una sociedad democrática, responsable, tolerante y solidaria. 🌍🤝
Este modelo enseña que la democracia no se reduce a procesos electorales, sino que los abogados deben ser guardianes de la deliberación democrática y de sus reglas. ⚖️🕊️
